¿Porqué nos sentimos celosos?

 

¿Qué son los celos?

La mayoría de nosotros ha experimentado celos en algún momento, por tanto es importante saber ¿Porqué nos sentimos celosos? Sabemos identificar los celos cuando aparecen en nosotros, y usualmente podemos notar cuando alguien más experimenta celos, basado en sus acciones.

Pero ¿Qué son los celos? Los celos son en primer lugar una emoción. Se trata de pensamientos, sentimientos de inseguridad, miedo, e preocupación y ansiedad con respecto a una pérdida anticipada de estatus o de algo de gran valor personal, particularmente en referencia a una conexión humana.

Condición para que existan los celos

La condición para que existan los celos en una relación amorosa, es que en la pareja exista desconfianza. Toda situación de celos está compuesta por un individuo celoso, su pareja y un tercero que es percibido como «rival». De esta forma, los celos son precisamente una reacción a la amenaza percibida a consecuencia de la presencia de este rival. La reacción de celos incluye generalmente emociones aversivas y comportamientos que tienen la pretensión de proteger el vínculo de la relación. En esta dinámica, ambas partes usualmente no están de acuerdo con lo que la persona celosa percibe como «rival», ni tampoco con que las reacciones de celos «protegen» efectivamente la relación.

Peligro – Rivalidad

Lo cierto es que, efectivamente, la percepción de peligro originada por un supuesto rival tiende a ser ilusoria (la amenaza percibida puede ser real o imaginaria; es decir es imaginada por la persona celosa y motivada típicamente por el miedo). Esto no significa sin embargo que tenga que pasarse por alto, ni descalificarse, pues es necesario que ambos en la relación trabajen con esto.

Los celos nacen únicamente si:

  1. La pareja tiene una relación de desconfianza
  2. Existe el temor a perder a una persona importante
  3. Existe sentimiento de estar siendo traicionado por la persona en quien uno confía.

Celopatía

Se llama celotipia o celos enfermizos únicamente cuando la capacidad de confiar está atrofiada por un mal manejo de parte de la persona celosa. Cuando los celos son ocasionados, por otro lado, por una falta de respeto a la confianza de la pareja, entonces no hablamos de celopatía, en el sentido de que es normal que la persona engañada tenga dificultades en confiar nuevamente ya que, por decirlo así, su órgano de la confianza ha sido dañado.

Evidentemente esta desconfianza tiene que ser temporal, y se requiere de un proceso para sanar nuevamente. Sin embargo, es natural que la infidelidad deteriore el sentido que se tiene de la seguridad en una relación.

Celos normales y celos malsanos

Los celos malsanos son una intensa emoción teñida de enojo y violencia, y principalmente del miedo de perder la exclusividad del amor de ser amado en provecho de otra persona. Se trata de un miedo generalmente no fundado, que es más bien imaginado y exagerado de distintos detalles o pequeños índices que pueden alimentarlo: retrasos, miradas, pequeñas atenciones, regalos a otros, etc. Si bien los celos normales tienen que ver con una protección del vínculo, la principal característica de los celos malsanos es que, a diferencia de los celos normales, persisten a pesar de que no existe una amenaza real a la relación. Un ejemplo es el marido que sospecha de su esposa y la espía a pesar de que ella muestra ser fiel y no existen signos que la contradigan.

La persona con celos detesta ver o imaginar a su pareja mostrar interés por otras personas. A la menor duda, la pareja sufre una explosión emocional excesiva que todo intento de negar o de justificar no hace sino aumentar la desconfianza.

Desarrollo de los celos

Los celos se desarrollan en general como consecuencia de experiencias de abandono y de privación vividas en la infancia, y se desencadena cuando la persona celosa siente que su pareja parece menos apasionada y dedica más tiempo al trabajo o a los cuidados de los niños. En general, la persona celosa y su pareja mantienen una dinámica cada vez más destructiva: entre más la persona celosa expresa sus sospechas y busca controlar a su pareja, más la pareja busca convencer a su pareja que no hay ninguna razón de estar celoso e intenta deshacerse del control de su pareja. Este comportamiento acentúa sus celos, pues la persona celosa siente que su pareja se aleja.

Relaciones de Pareja

Síntomas y signos de los celos

La persona celosa tiende a ser celosa de los amigos del mismo sexo o del sexo opuesto, del equipo de trabajo, de un desconocido en la calle o en cualquier sitio, de toda actividad social o incluso de sus propios hijos. A continuación, mencionamos los principales signos de celotipia:

  1. La verificación: revisar la agenda, los bolsillos de la ropa, el teléfono celular, oler ropa o cuerpo de la pareja o huellas extrañas, acompañar a la pareja o ir a buscar, etc.
  2. Cuestionamiento: interrogaciones, poner a prueba la veracidad de lo dicho, escenas, discusiones más o menos violencias, cuestionamientos de dónde está, con quién está, etc.
  3. La inhibición: no hacer nada si no está la pareja.
  4. Posesión: En el caso de los celos de pareja, la posesión puede explicarse como un deseo de que el otro le pertenezca exclusivamente a la persona celosa, su tiempo, su interés, etc., al punto de no soportar el deseo de libertad de la pareja. Esta posesión es reforzada por el miedo de perder su lugar privilegiado respecto a su pareja.
  5. La idealización del otro: la persona celosa tiende a idealizar a su pareja y es una de las causas de los celos. Esta idealización conduce a la certeza de que la pareja es deseada por todos los demás y por consecuencia se genera una desconfianza hacia todas las personas que puedan acercarse a la pareja.
  6. La proyección: consiste en la proyección de fantasmas o deseos propios a la pareja de ser infiel y convencerse que su pareja es que tiene esos deseos.

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Dra. Gloria Basto

M.D. Especialista en Psiquiatría


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