La pelea limpia pretende resolver el problema mediante una solución mutuamente acordada. Existe una preocupación por la relación, lo cual prima sobre el YO.

Coloque reglas mutuamente acordadas
Identifiquen que el conflicto será inevitable, y pregúntense a sí mismos, “¿Ambos deseamos pelar limpiamente?” En caso de no ser así, se encontrarán en una pugna por el poder. Pero si desean establecer reglas justas, tendrán que decidirlas entre ambos.

Hablar respecto a que es “justo” e “injusto” para cada uno; lo que está “fuera de las áreas límites” tal como errores pasados, parientes, otras áreas susceptibles; ¿ambos acuerdan evitar técnicas de “pelea sucia”? Deben decidir si desean Resolución y Restauración o venganza.

“Nunca discuta cuando esté cansado o con hambre”, esto es muy inapropiado. Pareciera que somos particularmente vulnerables en esos momentos, de modo que téngalo presente.

También es importante que considere su condición física; si uno de los dos se siente enfermo, o no muy bien, cosas pequeñas pueden tomar una importancia innecesaria.

Tome propiedad sobre sus pensamientos, opiniones, sentimientos y conducta.

Haga afirmaciones usando “YO” en lugar de afirmaciones de “TÚ”. Es decir, tome responsabilidad sobre sus pensamientos, sentimientos, y acciones. En lugar de culpar a otras personas, usted puede decir, “Me siento rechazada porque tú no hablas conmigo”. Use la estructura YO siento (la emoción) porque (la conducta).

Haga referencia a las conductas, no a las personas.

Haga una distinción entre la persona y lo que hacen. Acepte a la persona. Apruebe o desapruebe la conducta. Describa qué es lo que le está molestando en lugar de utilizar sarcasmos o afirmaciones que contengan juicio. “Cuando no llamas, si vas a llegar tarde, me preocupo”, es mejor que “¡eres un desconsiderado!” Usando mensajes con “YO”, puede ser un comienzo efectivo en la mayoría de las instancias. Deténgase a pensar con cuáles conductas está teniendo problemas, y cómo se siente respecto a ellas, luego comuníqueselas!

La buena comunicación

Permita que cada uno exprese su punto de vista. Hable acerca de sentimientos no de juicios. Es especialmente, sin prejuzgar lo que diga. Si se acerca a un conflicto con una actitud de juicio, usted está provocando que su pareja adopte una posición de defensa. Puede usar frases como “Me siento dejado (a) de lado”, que puede ser mejor que “Tú realmente no tienes cuidado de mi”.

Parafrasee, repita la posición de su pareja

Asegúrese de que ambos están comprendiendo el significado de las palabras que usan. Recuerde que lo que usted frecuentemente usted dice es diferente de lo que da a entender. Sea sensible a las reacciones de su pareja ante lo que usted dice, porque estas reflejarán el significado de lo que está ocurriendo. Esto debe ayudarle a definir el problema y posiblemente a entender tanto el punto de vista, como los sentimientos de su pareja.

Defina el problema

Usted tendrá que trabajar a través de algunos asuntos preliminares antes de llegar al problema real; puede que el primer punto de vista sea una cortina de humo, y que el problema real suba a la superficie mediante el parafraseo del punto de vista del otro. “Te estoy entendiendo correctamente: ¿A ti te gustaría que ambos saliéramos fuera de la ciudad este fin de semana, en lugar de que vaya de casería?” Es importante que ambos sean honestos, amorosos, y comprensible con el fin de establecer cuál es el problema real.

Haga referencia al asunto

Algunas veces tenemos una tendencia a tirar sobre las “viejas” heridas que nunca fueron completamente sanadas. (“Tú olvidaste mi cumpleaños, tú sabes”). Esto usualmente encubre el problema real y debe ser mencionado por el momento, pero resolver el asunto presente primero. “Lo siento, olvidé tu cumpleaños, pero esto realmente no tiene nada que ver con el problema. Vamos a hablar acerca de ello luego”, será una buena manera de resolver el asunto.

No golpee por la espalda.

Cuando usted vive íntimamente con otra persona, rápidamente conoce áreas particulares de vulnerabilidad. Seria tentador dar un “golpe por la espalda” o herir si usted ha sido herido y usted sabe cómo hacerlo. Resista dicha tentación, se lamentará de haber manejado la situación de una manera hiriente. No interesa cuántas veces usted diga “siento mucho lo que dije”, si realmente usted ha apuntado a un área vulnerable, la herida permanecerá. Sus palabras tienen el poder de destruir y una relación destruida es muy difícil de reconstruir.

Esté preparado para sinergizar.

Algunas personas buscan una oportunidad de desquite a su manera. Su sinergia debe representar una verdadera disposición de conocer la necesidad de la otra persona, no meramente “tener paz a cualquier precio”. Si ambos “se comprometen” pero sienten que “Yo estoy realmente en lo correcto”, el resultado será solo una tregua temporal y la “batalla” probablemente se resumirá en una próxima cita con un nuevo argumento.

Cuando ambas partes están dispuestas a sinergizar, la solución será la de mutuo acuerdo, aceptación, incrementando el respeto mutuo, Recuerde que la meta es resolución.

Esté dispuesto a ir una milla extra.

Hay muchas instancias en una relación humana en las cuales alguien debe ir una segunda milla, y existen muchas segundas millas que han de ser caminadas en un matrimonio exitoso. Algunas veces será el marido quien las camine y otras veces será la esposa. Cuando ambos están dispuestos a hacer esto, hay un tipo de compartir que eleva la relación matrimonial al punto más alto de felicidad.