RECONOCER

Es de suma importancia que seamos capaces de reconocer cuándo estamos dentro de una relación abusiva. Estar conscientes de esto nos permite tomar medidas que pueden mejorar nuestra vida, así como también nos llevan a determinar la manera de relacionarnos con los demás e impedir sufrimientos o daños emocionales, pero sobre todo, nos da la posibilidad de crecer.

¿QUÉ ES UNA RELACIÓN ABUSIVA?

Para empezar a reconocer si estamos dentro de una relación abusiva, debemos dejar claro que nos referimos a una unión donde no se pone en evidencia ni la responsabilidad, ni la entrega sincera entre ambas o algunas de las partes. Las personas que tienen el rol de “abusador” dentro de estas relaciones expresan sus opiniones como juicios acerca de la otra persona. Podemos entonces, escucharles decir: “me pareces tonta o me pareces tonto” u otro tipo de frases descalificadoras, tales como: “no haces las cosas bien” y todas estas palabras hacen eco en nuestro ser.

Toda relación que no esté centrada en vernos como  la pareja como personas que buscan construir juntos y que se hacen uno solo a través de objetivos comunes, que sufren por cosas que no han podido, puede considerarse abusiva. De la misma manera es bueno entender que  dentro de ese compartir, también sabemos apreciar la individualidad de cada uno, ya que toda relación sana permite el crecimiento en conjunto partiendo del crecimiento de cada uno de los miembros de la relación.

JUNTOS Y EN ARMONÍA AUN SIENDO DIEFERENTES

Es importante respetar la individualidad del otro; ya que existe la posibilidad de que no compartamos los mismos gustos, pero así como llegamos a involucrarnos en todo lo que la otra persona hace, también podemos  simplemente respetarle,  sin que eso sea motivo para que se presenten inconvenientes.

Debemos ser capaces de apoyar las capacidades del otro  y alegrarnos por su desarrollo. Buscar la felicidad en otra persona es muy peligroso; lo mejor es compartir la felicidad y no empeñarse en  buscarla fuera de nosotros mismos, porque la felicidad se trata de una plenitud interior.

¿CÓMO NOS SENTIMOS EN LA RELACIÓN?

Si observamos cómo es nuestra manera de actuar dentro de la relación, eso  nos da claridad  sobre este tema. En las relaciones abusivas nos podemos sentir amenazados, con miedo al abandono de la otra persona porque hemos hecho de ella, nuestra fuente de aceptación y seguridad; y cuando no recibimos eso, nuestro mundo cambia, nos volvemos inseguros o sujetos a las apreciaciones del otro, lo que impide que veamos nuestro propio valor.

Vale la pena preguntarnos entonces:

¿Por qué si es una relación abusiva, es tan difícil salir de ella?

Las relaciones abusivas producen una liberación de catecolaminas y otros neurotrasmisores. Las catecolaminas son  hormonas que  se liberan en la sangre cuando una persona está bajo estrés físico o emocional. Entre las principales se encuentran: dopamina, norepinefrina y epinefrina (llamada también adrenalina), por tanto, en una relación abusiva, llegamos a funcionar igual que en una adicción.

En toda relación se pueden presentar momentos de abuso de forma coyuntural;  y esto obligatoriamente no nos convierte  en sujetos abusadores; sin embargo existen unas características y rasgos de la personalidad que pueden llevar  a abusos continuos o diarios;  ya que a los abusadores les cuesta mucho empatizar.

¿QUIÉNES SON MÁS PROPENSOS A SER ABUSADORES?

Las personalidades que son campo fértil para ser abusivas, son aquellas que poseen  rasgos narcisistas y psicopáticos. Estas personas tienen una dificultad enorme para ponerse en los zapatos del otro  percibiendo el mundo y a las demás personas como entes u objetos que están a su servicio.

Se relacionan con personas que sí son empáticas, y éstas  actúan tratando de llenar ideas imaginarias a través del otro que a su vez le maltrata, pero cuando eso ocurre no hacen una lectura objetiva de ello (como maltrato), sino que lo perciben de forma distorsionada como una falta ellos al no alcanzar a llenar el estándar del abusador. Esto trae como consecuencia, una búsqueda constante de obtener la recompensa de parte de la otra persona.

A las personas con rasgos codependientes, dependientes o que están pasando por una depresión, se les facilita establecer relaciones con personas narcisistas o psicopáticas, ya que la falta de valor y seguridad pueden llevarlos a ver la persona con rasgos abusivos como si fueran todo un héroe u heroína, percibiendo inicialmente la relación como una  “unión perfecta” donde existe un salvador y una persona que es rescatada, protegida y satisfecha por completo.

Mientras que la empatía es sana, permitiendo que sintamos  y compartamos con el otro;  la dependencia emocional no lo es, llegando a convertirse  en una desventaja o camino para involucrase en relaciones abusivas.

CARACTERÍSTICAS DE LOS ABUSADORES

Existen cosas comunes en las primeras fases de una relación abusiva. Las personas con rasgos abusivos, psicopáticos o narcisistas llegan a hacer una lectura de la otra persona e interesados en estar con ella,  aparentemente ofrecen todo lo que esa persona necesita o está buscando;  ya que les resulta fácil detectar lo que el otro quiere.

¡Alerta!

  • Si te haces consciente de  que no quieres llamar porque presumes  que recibirás rechazo.
  • Si logras identificar que tratar de controlar o manejar la relación te produce ansiedad. Si contenerse no te es posible
  • Si quieres revisar que hace el otro,  aunque te valgas de otros canales y no de abordarlo de manera directa.
  • Si presentas algunos de estos rasgos, puedes estar presentando síntomas que desencadenen en abuso emocional, en consecuencias es muy importante que busques ayuda a través de  psicoterapia.

Las personas abusivas tienden a cerrar la relación solo de manera parcial, porque piensan que en algún momento pueden necesitar lo que la otra persona le aporta; nuevamente la visión del abusador es  como si el otro fuera un objeto para poder llenar sus necesidades emocionales, sexuales o de compañía.

PARA TOMAR EN CUENTA:

Insistir en quedarse en una relación en donde es el otro quien te define, terminará haciendo que sufras mucho; ya que quien encuentra su identidad o aprobación en el otro siempre va a depender de su  criterio y de sus  estados de ánimo, lo que resulta totalmente negativo.

Una persona que tiene una claridad de su valor es muy difícil que entre y se quede  en una relación abusiva, ya que al detectarla buscará salir de ella cuanto antes.

No temas recuperar tu vida, muchas personas están pasando por situaciones similares, reconocer y buscar ayuda, puede lograr que consigas reconocer tú valor y encontrar un sentido propio, y de esta forma poder construir relaciones sanas.

Si reconoces que algo no está bien, no dudes en hablar; ya que  el impacto de las malas relaciones puede causar daños de por vida como inseguridades, y un sinfín de problemas psicológicos.

 

¡Lucha por ti, sal de esa relación abusiva!


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