Evolución de las relaciones y las redes sociales

En los últimos 25 años hemos tenido un gran cambio derivado de la existencia del internet y las redes sociales, siendo su impacto innegable sobre las relaciones interpersonales y de pareja.

Revisando un poco, como era el romanticismo antes del internet, nos encontramos que la carta era algo intencionado y con detalle.. En ella se mezclaba tanto el tiempo de espera para quien la recibía, como el tiempo  de respuesta por parte de quien devolvía sentimiento  en letras, al amado (o amada). Esa era la forma de comunicar al otro, nuestros sentimientos y deseos, pero esto cambió.

Escondidos tras las redes

Ahora, en medio de nuestras relaciones están las redes sociales. Una de las cosas que suceden detrás de las ellas, tiene que ver con la identidad que nos encargamos de proyectar, pero que en realidad no tenemos. Tendemos a acercarnos a las redes gestionando una identidad falsa.

Todo esto viene producto de que cargamos con una gran “vergüenza”, tal como ocurrió en el Edén, cuando los humanos existentes en ese momento también se “taparon”, creyendo que con algunas hojas podían cubrir su propia desnudez.

De la misma manera, las redes sirven para “tapar lo que somos”, esa  vergüenza que subyace y que parece estar impresa en nuestro ADN.

Tomamos las redes sociales como un escenario donde podemos “actuar o construir” una identidad que no poseemos, pero que nos hace ver como felices; y a la vez en la misma dinámica de las redes, pasamos a ser conectados con personas que están haciendo lo mismo. Aparentando una felicidad que estamos muy lejos de experimentar.

Ventajas de las redes

También es bueno señalar puntos positivos en cuanto a las redes y las relaciones con personas (preferiblemente no las de tipo románticas); ya que podemos encontrar esos amigos con los que dejamos de hablar hace algún tiempo y que no teníamos idea de dónde o cómo estaban.

Sin embargo, no podemos perder de vista toda esa exposición a la cual las redes sociales nos someten.

Cada día, ellas (las redes) tienen algo nuevo que ofrecer, existe un abanico de aplicaciones y sitios con un alto nivel de proxemia (encuentro romántico o sexual sin importar el conocimiento de  uno al otro); llegando a suceder que basta con que hables de tu deseo, para que aparezca otra persona que quiera cumplirlo.

El Amor Romántico

Cada día nos estamos acercando más a relaciones menos románticas y quizás más controladas. La magia del conocerse poco a poco y construir una relación sólida, ha sido desplazada por una mirada a las diferentes redes sociales de la persona y de allí se construye una idea sobre ella. Los encuentros sexuales, suelen ser más rápidos y furtivos. No hay romanticismo.

La protección de la información

Ahora  también se habla de “datos encriptados” que sugieren que la comunicación de las personas (mensajes, notas de voz, videos y otros) que se comparte a través de ciertas redes sociales, están protegidos y no tienen acceso a ellas cualquier personas, sino las que el usuario permita. Esto puede generar confianza en el envío o recepción de información, pero en el fondo quién puede garantizar esto, lo que se sube a la red, queda en algún lugar aún después de ser borrado.

Conocimiento real Vs. Conocimiento a través de las redes

Es importante conocer a la persona antes de establecer una relación, aunque nos guste mucho su aspecto físico y todo lo que exhiba en las redes sociales y nos llame la atención, es muy importante que la conozcamos verdaderamente antes de una entrega. Para esto es importante hacernos la siguiente pregunta: ¿para qué quiero una pareja?

Como seres humanos tenemos un anhelo interno de tener a alguien con quien compartir, pero por el uso indebido de las redes sociales, llegamos a sentir pena porque si hemos conocido a la persona  a través de una red, sabemos que es una idea falsa que nos encargamos de proyectar y quizás el otro se decepcione si nos conoce tal como somos.

Por eso, es importante revisar con el otro si existen cosas en común, de respeto, de cuidado lo que será un fundamento importante para dar inicio a la relación.

Niños y adolescentes y las redes

Es importante además,  tener mucho cuidado con los niños y adolescentes porque están ocurriendo abusos a través de las redes, sintiendo que deben estar a nivel de otros que aparentan felicidad y bienestar, entrando en el peligros juego de competir y luchar por ser o parecerse a alguien a quien admiran  a través de las redes sociales. Lo mejor es generarles una vida real y poner límites, compartir con el otro en el aquí y el ahora, fomentar el respeto mutuo.

Rupturas y redes sociales

Cuando la relación acaba y la persona consulta a un profesional buscando ayuda para manejar su duelo, la idea es que el contacto con la persona que ya no está, llegue a un nivel de “Cero” cosa que muchas veces no se da, porque a través de las redes el doliente llega a enterarse de las actividades (románticas, sexuales o no) de su ex pareja y eso puede llegar a impactar de manera negativa el proceso de duelo o ruptura.

Relaciones de pareja, redes sociales y celos

Ante la presencia inequívoca de la existencia de las redes sociales, al momento de construir una relación, es muy importante que se hagan acuerdos con respecto a ¿Cómo manejaremos las redes sociales? Y en función de eso determinar cuál será la información que se compartirá y cual quedará reservada para la privacidad de la pareja. De la misma manera debemos considerar que cuando vemos al otro conectado a toda hora y descuidando a quien tiene al lado, esto generará celos.

Cuando nos molesta mucho la interacción que tiene la pareja con las redes sociales, esto también puede ser una señal de inseguridades y temores propios, que valdría la pena revisar.

Es importante encontrar nuestro propósito de vida, para no terminar siendo la sombra de otro, por eso es importante gestionar, aclarar, verbalizar, amar con seguridad. Aprovechar a la persona con quien tenemos interacción directa y personal, para abordar los temas que realmente nos interesan y eso incluye los sentimientos.

El amor verdadero y el de las redes

Ser amado es el primer paso para saber amar. El amor ya nos ha sido dado, Dios demostró y derramó su amor de forma especial y puntual a través de una cruz hace casi 2000 años; por tanto si recibimos de ese amor, seremos capaces de darlo. El amor no se demuestra a través de una imagen colgada un a red, el amor ya fue demostrado a través de Dios mismo, colgado en un madero.

El amor humano es vano, egoísta, que cuando da espera recibir (interesado). Por eso, necesitamos recibir del amor que es inagotable para poder dar amor a otros.